En el marco de la Semana del Bienestar Universitario, la Dirección de Asuntos Estudiantiles y la Escuela de Psicología de la Universidad Miguel de Cervantes llevaron a cabo el taller “Mentalización: el arte de leer a un otro”, a cargo de la psicóloga y coordinadora de la Escuela, Luisa Mejías. El taller se planteó como un espacio de reflexión y práctica en torno a la mentalización, entendida como la capacidad de reconocer y comprender los propios estados mentales y los de los demás. Desde esta perspectiva, Mejías subrayó que aprender a “leer al otro” no solo favorece la empatía, sino que también es un recurso esencial para la regulación emocional, la prevención de conflictos y la construcción de relaciones más sanas dentro del ámbito académico.
La mentalización como competencia clave en la vida universitaria
Durante la exposición, Mejías presentó los componentes de la mentalización, entre ellos la función reflexiva, que consiste en cuestionar nuestros propios pensamientos y emociones en relación con los de los demás. Cuando esta capacidad no se ejercita, explicó, las personas suelen reaccionar de manera defensiva o impulsiva, lo que puede afectar de forma negativa la convivencia, especialmente en contextos como la universidad. Los estudiantes participaron activamente, compartiendo definiciones y percepciones propias.
Reflexión sobre errores comunes en estudiantes
Un momento relevante del taller fue la presentación de los errores más comunes de mentalización entre estudiantes, como confundir pensamientos con hechos, interpretar de manera negativa sin evidencia suficiente o la dificultad para reconocer las propias emociones. A través del caso de Bernardita, una alumna que creyó erróneamente que sus compañeros se burlaban de ella durante una prueba, se ejemplificó cómo la falta de mentalización reflexiva puede llevar a sentimientos de vergüenza, aislamiento y sufrimiento emocional.
La reflexión colectiva permitió reconocer la importancia de detenerse a contrastar percepciones, preguntar y abrirse a la perspectiva del otro. “La mentalización nos enseña que no siempre lo que pensamos corresponde a lo que ocurre en realidad. Cultivar esta capacidad nos protege del error interpretativo y favorece una comunicación más clara y respetuosa”, subrayó Mejías.
La empatía como puente
A lo largo de la jornada, la empatía fue presentada como uno de los frutos más valiosos de la mentalización. A través de ejemplos cinematográficos, los estudiantes exploraron cómo identificarse con las emociones de los personajes permite ejercitar la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Esta dinámica dio paso a una discusión sobre la perspectiva personal, ejemplificada con la conocida imagen de dos personas que ven números distintos (6 y 9) dependiendo de su posición.
Para Mejías, este ejercicio muestra que la empatía no solo es una reacción emocional, sino también un acto de comprensión racional: aceptar que la mirada de los demás está condicionada por sus experiencias y contextos de vida.
Una herramienta para el bienestar integral
El taller cerró con un intercambio de reflexiones en el que los participantes coincidieron en que la mentalización requiere iniciativa personal y disposición afectiva. Pamela y Clemencia compartieron que aplicar estas herramientas supone no solo un ejercicio intelectual, sino también un acto de amor hacia los demás, lo que conecta la psicología con dimensiones éticas y relacionales de la vida universitaria.
En sus palabras finales, Mejías recalcó que fortalecer la capacidad de mentalizarse ayuda a gestionar el estrés académico, mejorar la comunicación en el aula, potenciar el trabajo en equipo y construir relaciones más empáticas. La sesión concluyó con un ambiente de agradecimiento y con la expectativa de que este tipo de actividades sigan abriendo espacios de crecimiento personal y comunitario. La Semana del Bienestar Universitario incluyó también charlas sobre alimentación saludable, operativos de salud y prevención en salud mental, reafirmando el compromiso de la universidad con el bienestar integral de sus estudiantes y comunidad educativa.



