El XIII Encuentro Internacional Oswaldo Payá Sardiñas abordó los desafíos de la democracia, la polarización política, la inteligencia artificial y la necesidad de renovar el compromiso con la dignidad humana, la solidaridad y el bien común.
Con un llamado a recuperar la centralidad de la persona humana en la vida pública y fortalecer los valores que sustentan la convivencia democrática, la Universidad Miguel de Cervantes (UMC), junto al Centro de Estudios y Gestión para el Desarrollo (CEGADES), realizó el XIII Encuentro Internacional Oswaldo Payá Sardiñas, bajo el lema “Reflexiones sobre la vigencia del pensamiento humanista cristiano”. La jornada reunió a académicos, especialistas, autoridades universitarias, estudiantes e invitados nacionales e internacionales para analizar la contribución de esta tradición de pensamiento frente a las transformaciones políticas, sociales, culturales y tecnológicas de las sociedades contemporáneas.
La inauguración estuvo a cargo de Gutenberg Martínez Ocamica, presidente de la Junta Directiva de la UMC, quien destacó que la inspiración humanista cristiana constituye un elemento fundamental de la misión institucional y representa un compromiso concreto con la dignidad de las personas y su participación en la sociedad. En su intervención, advirtió sobre los efectos de la polarización, el individualismo y el debilitamiento de los vínculos comunitarios, junto con la necesidad de recuperar una concepción de la política orientada al servicio de las personas y al bien común. Asimismo, recordó el testimonio del líder democrático cubano Oswaldo Payá Sardiñas, cuya defensa pacífica de la libertad, los derechos humanos y la democracia inspira este encuentro, realizado consecutivamente durante trece ediciones.
Democracia, lealtad y responsabilidad histórica
Uno de los principales expositores fue el historiador y académico español Enrique San Miguel Pérez, doctor en Historia por la Universidad de Cantabria y doctor en Derecho por la Universidad Rey Juan Carlos, quien presentó la conferencia “Humanismo social cristiano: lealtad democrática, responsabilidad histórica”. Su exposición abordó los desafíos de la democracia contemporánea ante el avance de los populismos, la polarización política y el debilitamiento de las instituciones y de los espacios de encuentro ciudadano.
San Miguel planteó que el humanismo social cristiano tiene la responsabilidad de contribuir a la reconstrucción de la convivencia democrática, poniendo en el centro el cuidado de las personas, especialmente de los sectores más vulnerables, y promoviendo una cultura política basada en el diálogo, la moderación, la libertad y el servicio al bien común. Destacó que la democracia no es una conquista irreversible: su fortalecimiento exige coherencia entre convicciones y acciones, participación ciudadana activa y disposición a reformar las instituciones para responder a las necesidades de las personas.
Los comentarios estuvieron a cargo de Eduardo Saffirio Suárez, director del Proyecto de Investigación Aplicada en Democracia de la UMC, y Matías Walker Prieto, senador y expresidente del Senado. Destacaron que la lealtad democrática no consiste únicamente en respetar los principios e instituciones, sino también en contribuir a resolver los problemas que afectan a las personas. vincularon la reflexión con la experiencia chilena y la importancia de preservar la institucionalidad democrática, así como los mecanismos constitucionales para procesar las diferencias y alcanzar acuerdos y enfatizaron que los principios del humanismo social cristiano deben traducirse en políticas públicas y acciones concretas, con especial atención a las personas vulnerables.
Una presencia cristiana comprometida con la vida pública
Otro de los invitados destacados fue Rodrigo Guerra López, doctor en Filosofía y secretario de la Pontificia Comisión para América Latina de la Santa Sede, quien presentó la conferencia “Hacia un nuevo Humanismo Político. Contribución de Francisco y León XIV para una nueva presencia cristiana en la vida pública”. Su intervención profundizó en la relación entre dignidad humana, fraternidad, justicia social y ejercicio responsable del poder político, así como en los aportes del pensamiento de ambos pontífices a una presencia cristiana comprometida con los asuntos públicos y el bien común.
La reflexión puso especial atención en la contribución del pensamiento social cristiano a la construcción de sociedades más inclusivas, en las que las personas, especialmente quienes enfrentan situaciones de pobreza y exclusión, sean protagonistas de las decisiones que afectan sus vidas. Los planteamientos de Guerra fueron comentados por Juan Irarrázabal Covarrubias, integrante del Consejo Académico del Proyecto Democracia UMC, e Ignacio Sánchez Díaz, presidente de la Fundación Aequalis y ex rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Interioridad, inteligencia artificial y desafíos éticos
La participación de Adriana Sirito, licenciada en Ciencias Políticas y doctoranda en Sociología por la Universidad Católica Argentina, incorporó al encuentro una reflexión sobre la interioridad, la conciencia y la búsqueda de sentido en una época marcada por la aceleración tecnológica y la creciente presencia de la inteligencia artificial. Autora de “Almafobia. La inteligencia espiritual en tiempos de inteligencia artificial”, Sirito conecta con una cuestión fundamental del humanismo cristiano: situar a la persona en el centro de la reflexión ética y cultural, reconociendo su dignidad y las dimensiones espirituales y relacionales de la existencia humana.
El programa contempló, además, la exposición de Cristóbal Palisson Kramer, licenciado en Filosofía por la Universidad Católica y magíster en Filosofía por la Universidad de Cambridge, quien abordó “La evolución de la Doctrina Social de la Iglesia: una comparación entre las encíclicas Rerum novarum y Magnífica humanitas”. Su participación se integró a la reflexión sobre la trayectoria del pensamiento social cristiano y su capacidad para dialogar con los desafíos de la sociedad contemporánea.
Las intervenciones del encuentro convergieron en una preocupación común: cómo renovar la capacidad del humanismo social cristiano para responder a un tiempo marcado por la fragmentación social, la desconfianza institucional, la polarización política y las transformaciones tecnológicas. La jornada permitió reflexionar sobre la importancia de traducir los principios de dignidad humana, libertad, fraternidad y solidaridad en compromisos concretos, capaces de fortalecer las instituciones democráticas, reconstruir los vínculos comunitarios y contribuir a una sociedad más justa e inclusiva.
Con esta decimotercera edición del Encuentro Internacional Oswaldo Payá Sardiñas, la Universidad Miguel de Cervantes renovó su compromiso con el humanismo cristiano como fundamento de su identidad institucional y como perspectiva abierta al diálogo plural y la reflexión académica.



