El Estudio de Empleabilidad Institucional 2025 muestra que la Universidad Miguel de Cervantes aporta de manera concreta al fortalecimiento laboral de sus titulados y tituladas, especialmente en una comunidad mayoritariamente no tradicional, con alta presencia de jornada vespertina, edades medias y trayectorias laborales activas.
Los resultados permiten afirmar que, en la UMC, la empleabilidad no se limita al acceso al primer empleo. El 76,0% de la cohorte proviene de jornada vespertina, el 90,4% trabajó mientras estudiaba y el 99,0% declara estar actualmente trabajando, lo que confirma el papel de la universidad en la consolidación, validación y proyección de trayectorias ya en desarrollo. A ello se suma una alta pertinencia entre formación y empleo, ya que el 81,6% señala que su trabajo se relaciona con la carrera estudiada, mientras que un 59,8% reporta continuidad laboral inmediata tras titularse.
El estudio también evidencia movilidad y desarrollo. Un 45,7% cambió de empleo luego de titularse y un 53,4% considera que la carrera influyó mucho en su movilidad laboral, lo que permite sostener que el título UMC funciona como una herramienta para ampliar oportunidades, fortalecer el reconocimiento profesional y acceder a mejores perspectivas de desempeño. Esta inserción se expresa, además, en una fuerte presencia en el sector público, seguido del sector privado e independiente, con predominio de funciones profesionales.
Desde la experiencia formativa, los titulados y tituladas valoran positivamente la claridad del perfil de egreso, su coherencia con la misión institucional y la formación recibida, que cumplió expectativas en un 86,0%. Entre las fortalezas más reconocidas destacan el acompañamiento docente, la flexibilidad, la aplicabilidad práctica y el desarrollo de competencias transversales como liderazgo, trabajo en equipo, coordinación y toma de decisiones, atributos especialmente relevantes para personas que estudian mientras trabajan. Junto con ello, el 83,2% manifiesta interés en continuar estudios de especialización, lo que refuerza la idea de que la formación UMC no solo favorece la empleabilidad actual, sino que también actúa como base habilitante para nuevos procesos de crecimiento, movilidad y proyección profesional. En síntesis, el estudio confirma que la Universidad Miguel de Cervantes cumple un rol significativo en la formación pertinente, inclusiva y socialmente valiosa de sus titulados y tituladas, aportando de manera efectiva a sus oportunidades laborales y de desarrollo futuro.



